El intercambio de los jovenes, como expresión artística.

 

El Festival Mundial de Teatro Adolescente, Vamos que Venimos, es un espacio creado con la intención de generar un intercambio entre jóvenes de diferentes realidades, ciudades, provincias y países. Y que a su vez, éstos, tengan la posibilidad de ampliar su formación teatral o dar sus primeros pasos al encontrarse con este mundo nuevo tan libre de etiquetas y que precisa a la par, desarrollar la responsabilidad que luego los acompañarán en el mundo adulto. Es por esto que desde el año 2009, la Comisión Organizadora, junto con jóvenes que la acompañan, construye año a año un esqueleto de lo que luego será completado e impulsado por los adolescentes que se acerquen y le den vida.

Este festival, se realiza anualmente y ha ido creciendo en cada edición. Llegando a ser completamente gratuito. Es por esto que se puede participar libre y gratuitamente de todas sus instancias. De esta manera esperamos que no sólo los adolescentes se conozcan entre sí y se nutran de sus compañeros generacionales, sino también que los adultos se sumerjan en la energía y las acciones de los jóvenes que rompen con los estereotipos negativos que se mantienen como única visión sobre la etapa que transitan.

Entonces, es un espacio donde los adultos pueden conocer a los jóvenes de hoy, sus intereses, sus deseos y sus pensamientos críticos o su aval sobre la realidad de todos. Y también es al revés, los adolescentes se encuentran con adultos comprometidos e interesados en sus opiniones y su accionar. Para esto citamos las palabras de Alejandra Darín en el 2014: “Es fundamental que el mundo adulto cree espacios amorosos para los jóvenes”. “Amoroso” significa, a nuestro entender, generar un espacio en el que la mirada creativa y ruidosa del adolescente no sea un problema sino un valor. Así, el intercambio entre los jóvenes y los adultos más experimentados cobra un nuevo sentido: los adolescentes tienen preguntas para hacer, vivencias para contar y trabajos artísticos que mostrar a aquellos adultos dispuestos a escucharlos y transmitirles sus saberes.

Desde su gestación, el festival, se propuso brindar un espacio de expresión para jóvenes de distinta procedencia socio-cultural y con historias de vida contradictorias, con el objetivo de encontrar, desde la multiplicidad de experiencias, puntos de unión y confluencia. Por otro lado, esa diversidad también se verifica en las propuestas artísticas a través de la inclusión de obras representativas de distintos géneros, estéticas, escuelas y/o temáticas.
Si las realidades geográficas unidas a las económicas, sociales y culturales dan identidad a un grupo, el festival constituye, sin lugar a dudas, un espacio de construcción identitaria de los jóvenes. En Vamos que venimos, los adolescentes toman conciencia de otras realidades aparte de las propias, compartiendo por unos días certezas, dudas, interrogantes y abriendo finalmente una posibilidad al cambio, a una  mirada de sí y de los otros infinitamente más amplia.

De ese modo, Vamos que venimos constituye un espacio de expresión artística, específicamente volcado hacia las artes escénicas, que actúa como canal de comunicación e intercambio juvenil, con el propósito deliberado de reflejar las diversas realidades socio-culturales.